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RENACIMIENTO  (siglos XV y XVI)

            Se conoce con el nombre de Renacimiento al período histórico en el que hubo un rejuvenecimiento del espíritu y del intelecto humano. Su rasgo más importante fue la revalorización del individuo.

            Entre los factores que contribuyeron a su gestación fueron significativos la ruptura de los esquemas políticos y sociales, el descubrimiento de los escritores clásicos que realizaron los humanistas, el enriquecimiento del artesanado y de la burguesía mercantil, por quiebra del régimen feudal.

            La palabra RENACIMIENTO se utilizó por primera vez en el siglo XIII, en la escultura, cuando los artistas tomaron como modelo la escultura de la Grecia Clásica y quisieron realizar con sus propias creaciones u  ‘renacimiento’ de aquélla época.

            Los modelos se hallaban en Roma, en estatuas que el pueblo admiraba desde mucho tiempo atrás. Recordemos que los romanos absorbieron y asimilaron la cultura griega; admiraban a los griegos, quienes habían alcanzado un alto nivel artístico.

            En la pintura, el Renacimiento se produjo un siglo después (siglo XIV).

            En la arquitectura se inició hacia el siglo XV, debido a que los arquitectos no podían imitar como los escultores y los pintores; tenían que modificar muchos de sus cálculos antes de emprender la construcción de edificios que siguieran los cánones determinados por los griegos, a quienes querían tomar como modelos.

            Por otra parte, no olvidemos que a partir de fines del siglo XV nace a la faz de la tierra un Nuevo Mundo (1492). Este año marca, además, la expulsión de los moros y de los judíos de España, concretada esta última por Torquemada, el gran director de la Inquisición.

            Hasta mediados del siglo XV era imposible publicar un libro. Cuando a partir de 1450 el trabajo de los escribas profesionales es sustituido por la imprenta, la música también se ve favorecida por este invento incomparable. Puede difundirse por todas partes y entrar en todos los hogares de la clase media y de los ciudadanos acomodados de toda Europa.

            Fue el italiano Ottaviano Petrucci el primer impresor de música que registra la historia. La primera obra impresa fue una colección de composiciones de polifonistas de la escuela franco-flamenca, aparecida en 1501. Veinticinco años más tarde, la imprenta musical se consolida como una profesión floreciente, no solamente en Italia, sino también en Francia, Alemania y otros lugares.

            En síntesis, el Renacimiento afecta todas las manifestaciones creadoras del hombre y posiblemente no tenga igual desde esa época maravillosa que vivió Grecia en el siglo V antes de J.C., ese siglo en el que el desarrollo de las artes y las letras, los admirables monumentos erigidos y la situación político – social, hicieron que fuera el más brillante de la historia griega.

La Música religiosa

            El movimiento renacentista musical del siglo XVI se manifiesta en obras de carácter religioso y profano. Esto no implica una novedad, ya que, si bien las primeras manifestaciones de música occidental fueron religiosas, hubo, a partir del siglo XI, expresiones de música profana. Recordemos la aparición de los trovadores y troveros en Francia y de los minnesaenger y meistersaenger en Alemania.

            La música religiosa había comenzado como una simple línea monódica, embellecida por los aportes del canto gregoriano. Los primeros modelos de polifonía fueron tanteos de superposición de líneas melódicas. Esta polifonía se verá enriquecida por los aportes de los maestros del Ars Antiqua: Leonino y Perotino. Surgirán, más tarde, las contribuciones de los músicos del Ars Nova francés e italiano, que culminarán en las obras de los compositores de la escuela franco-flamenca. Pero las aspiraciones más caras a todo este movimiento gestado a través de siglos culminarían en la obra de los grandes maestros de la polifonía del siglo XVI.

La polifonía religiosa en Italia

            La polifonía apareció en Italia hacia el siglo XIV, a través de madrigales. Un compositor muy importante fue Francesco Landini (1325-1397), organista, compositor y poeta, pese a ser ciego desde niño.

            El más claro exponente de la polifonía religiosa a capella fue Giovanni Pierluigi da Palestrina (siglo XVI). Su obra, plena de dulzura y pureza de estilo, fue el ideal de la música eclesiástica.

            Sus misas y motetes pueden compararse con las pinturas de Rafael y de Leonardo da Vinci, porque en ellas el sentido de la proporción, del color y de la forma son clara manifestación del espíritu italiano. Entre sus obras es célebre la “Misa del Papa Marcello”, compuesta en homenaje al pontífice del mismo nombre, protector del músico.

            No podemos dejar de mencionar a Andrea y Giovanni Gabrieli, tío y sobrino respectivamente. Ambos son considerados como los músicos italianos del Renacimiento a quienes se debe una significativa producción, además de haber sido excelentes organistas. Los dos nacieron en Venecia, donde desarrollaron su arte, vinculado estrechamente a la Iglesia de San Marcos.

Giovanni Pierluigi da Palestrina, italiano (1525-1594).

Empezó como “niño cantor” hasta que ingresó en la Escuela Musical de Santa María la Mayor, en Roma; posteriormente, fue nombrado maestro en la Capilla Julia de San Pedro y después cantor de la Capilla Pontificia.

En oposición a la Reforma, la Iglesia Romana realizó el Concilio de Trente (entre 1545 y 1563), en el que fue censurada duramente la música litúrgica polifónica, por las complicaciones técnicas que la hacían “inaccesible al entendimiento simple de los fieles”; también se propuso prohibir su empleo en el templo y se abolió la participación del canto de la mujer (religiosa o no) en la música sacra. Fue la época de los coros de niños y castrados.

En esas circunstancias, Palestrina fue llamado para componer una obra litúrgica que devolviera su prestigio a la música polifónica; así nació la Misa llamada “del Papa Marcello”, en memoria de este Papa, escrita en 1555, a seis voces, singular por su polifonía clara y dinámica.

Polifonía religiosa en los Países Bajos.

            El iniciador del movimiento renacentista en los Países Bajos fue Josquin des Pres, llamado “el Príncipe de la Música”.

            Orlando de Lassus fue el más importante músico representante de la polifonía religiosa en los Países Bajos.

            Nació en Mons, y aunque constituye junto con Palestrina “la encarnación del Renacimiento”, guarda con aquél una diferencia fundamental: su obra tiene un cosmopolitismo del que carece la de Palestrina. Se encontrarán en ella “los rasgos característicos de la polifonía holandesa, dominio de todos los recursos del arte del Renacimiento italiano y es, asimismo, un maestro del estilo barroco en la composición de sus motetes”.

            Adrián Villaert, nacido en Brujas, vinculó la Escuela Flamenca con la Veneciana al haber desempeñado en la iglesia de San Marcos, como lo hicieron los Gabrieli, treinta y cinco años de actividad creadora ininterrumpida.

Orlando De Lassus, belga (1532-1594)

Fue un músico precoz, de voz extraordinaria, poseedor de gran cultura, que conocía varios idiomas y el preferido de varias cortes europeas, lo que le permitió viajar mucho.

Sus obras son más de dos mil, y abarcan todos los géneros religiosos y profanos.

Se lo consideraba el maestro del motete eclesiástico.

Polifonía renacentista en Inglaterra

Principales representantes: William Byrd, Orlando Gibbons, John Bull y Thomas Morley (1557-1603), que imitó a los madrigalistas flamencos e italianos.

            Fueron compositores y organistas de mérito y se deben a ellos importantes obras polifónicas. Este movimiento perdurará sin variantes hasta mediados del siglo XVII, en que surgirá el notable compositor inglés Henry Purcell.

Polifonía religiosa en España

            En cuanto a la música religiosa, España siguió la senda marcada por Italia, además de recibir la influencia flamenca.

            Tres hombres cubren de gloria el Renacimiento musical en España: Tomás Luis de Victoria, y dos artistas de la escuela andaluza: Cristóbal de Morales (1512-1553) y Francisco Guerrero (1517-1599), su discípulo.

            Victoria nació en Ávila, amigo íntimo de Palestrina, escribió, como éste, música religiosa de tan pulido estilo, tanta belleza y tanta pasión mística que ha sido comparada con la poesía de San Juan de la Cruz, de la misma manera que por su realismo musical ha sido comparada con el realismo pictórico de Goya.

            Su obra más difundida es el “Oficio de la Semana Santa”, escrita para todos los textos cantados desde el Domingo de Ramos hasta el de Resurrección. Es “la obra monumental más artística, sentida y sublime que hasta hoy ha conseguido erigir la polifonía religiosa para cantar la dolorosa existencia de Cristo”.

            Morales y Guerrero comparten con Tomás Luis de Victoria un lugar de privilegio para la música eclesiástica española del siglo XVI.

Tomás Luis de Victoria, español (1548-1611)

Victoria, que pretendía “cantar a Dios con su arte”, llegó a la cumbre de la polifonía “a capella” junto a Palestrina y de Lassus. Se caracteriza por el misticismo dramático que infundió en sus obras religiosas; nunca escribió música para madrigales porque insistía en volcar su inspiración en obras que acercaran las almas al Creador; tampoco utilizó temas que no fueran los del canto litúrgico.

 

COMPOSITORES DE MÚSICA POLIFÓNICA RELIGIOSA.

Italia: Giovanni Pierluigi da Palestrina

          Andra Gabrieli

          Giovanni Gabrieli

Países Bajos: Josquin des Pres

                      Orlando de Lassus

                      Adrián Villaert

Inglaterra: William Byrd

                  Orlando Gibbons

                  John Bull

                  Thomas Morley

España: Tomás Luis de Victoria

              Francisco Guerrero

              Cristóbal de Morales

 

LA MÚSICA RENACENTISTA PROFANA

            Italia, Francia, Inglaterra y Alemania son los países donde se cultivó música de modalidad profana, lo que no implica que no podamos encontrar giros melódicos de neta procedencia religiosa.

Italia

            El madrigal, la frottola, el strambotto y la villanela fueron formas musicales del Renacimiento italiano.

            El madrigal es un género vocal que se originó en Italia entre fines del siglo XIII y principios del siglo XIV, a una voz o sola melodía. En el siglo XVI se desarrolló en forma polifónica, a capella, es decir, sin instrumento acompañante.

            Sus textos se aplicaron a composiciones vocales profanas sin acompañamiento y escritas para dos o tres voces, con mayor preponderancia de la melodía, con una polifonía limitada.

            El maestro supremo del siglo XVI fue Luca Marenzio. Aportes de importancia en el género se deben, además, a los Gabrieli, a Gesualdo – príncipe de Venosa – y a Orazio Vecchi.

            La frottola, el strambotto y la villanella, de las que han quedado singulares ejemplos, tuvieron cálida acogida por parte de los maestros italianos.

Francia

            Los más fieles representantes de la chanson francesa fueron Claudin de Sermisy y Clément Janequin, dos músicos de la primera mitad del siglo XVI, coincidente con el reinado de Francesco I, monarca amante de la escultura, la pintura y la música.

            De los dos, Janequin ha adquirido más prestigio y se lo cita, además, como el iniciador de la música descriptiva, a través de la que los compositores del Renacimiento describían con sus piezas lo que oían o veían.

            Algunas de las composiciones de Janequin:

-         ‘La Guerra’, descripción de la batalla de Marignan, presenciada por el mismo Janequin.

-         ‘Los Gritos de París’, donde se recoge tonadas de los vendedores callejeros.

-         ‘Los chismes de las mujeres’.

-         ‘La alondra’.

-         ‘El  canto de los pájaros’, obra en la que describe el canto de las aves.

 

Inglaterra y Alemania

            El madrigal italiano fue cultivado en otros países, además de aquel que le dio origen. Alemania e Inglaterra lo adoptan.

            Algunos compositores escriben, indistintamente, composiciones religiosas y obras de carácter profano, ya que no existe oposición entre estas dos maneras de componer: se trata de dos caminos que conducen al mismo fin: la creación de obras de arte.

            En Inglaterra, los mismos compositores de obras religiosas escriben magníficos madrigales: William Byrd, Orlando Gibbons y Thomas Morley.

            En Alemania componen madrigales los maestros Hans Leo Hassler y Johannes Eccard.

 

COMPOSITORES DE MÚSICA POLIFÓNICA PROFANA

Italia: Luca Marenzio

          Andrea y Giovanni Gabrieli

          Gesualdo, príncipe de Venosa

          Orazio Vecchi

Francia: Claudin de Sermisy

              Clément Janequin

Inglaterra: William Byrd

                  Orlando Gibbons

                   Thomas Morley

Alemania: Hans Leo Hassler

                 Johannes Eccard

La Reforma y su música: el Coral

            Los conflictos religiosos que culminaron con la promulgación de la Reforma por Martín Lutero (Eisleben, Turingia, 1483-1546) en 1517, dieron motivo a la aparición de corales protestantes, especie de cantos lentos y solemnes cantados a cuatro voces, sin ornamentos, que casi un siglo más tarde tuvieron gran influencia en uno de los genios más grandes del arte musical: Johann Sebastián Bach.

            Básicamente, Lutero negó la autoridad del Papa, la jerarquía y el celibato eclesiástico, el culto a los santos y la Misa; fue excomulgado en 1520. Tradujo la Escritura al alemán e inició la Reforma Protestante en Alemania, a principios del siglo XVI, que tuvo especial importancia en el desarrollo de la música alemana.

            Lutero era un monje agustino, ordenado sacerdote en 1507, que poseía conocimientos musicales, ejecutaba algunos instrumentos y estaba dotado de buena voz; consideraba que la música era un medio insustituible para la educación y la elevación del espíritu.

            Como Lutero no estaba de acuerdo con que el Evangelio se cantara en latín, lengua que los fieles no comprendían, tradujo al alemán los textos de algunos salmos para que todos los asistentes al templo pudieran entonarlos.

            Fue así como surgieron los corales protestantes, de procedencia netamente popular, ya que, muchas de las melodías que se utilizaron, eran populares, con versos de contenido religioso.

            Algunos de estos corales fueron compuestos por Lutero, que también utilizó himnos gregorianos, adaptándolos al alemán para que pudiera participar toda la congregación.

            La Reforma Protestante fue un movimiento religioso que, en la primera mitad del siglo XVI, produjo la ruptura de la unidad cristiana, logrando que un tercio de la cristiandad se separase de la Iglesia Católica y diera nacimiento a otras iglesias cristianas:

-         en Alemania se llamó Luterana (Martín Lutero fue su iniciador);

-         en Francia, Calvinista (Juan Calvino fue el gestor);

-         y en Inglaterra se denominó anglicana.

Desde la implantación de la Reforma, los alemanes dejaron de cantar sus salmos en latín, para hacerlo en lengua vernácula; nació así una liturgia musical pura y grandiosa, adaptada al culto reformado.

      A partir de entonces, la música alemana comenzó a trascender;  anteriormente, estaba limitada a la imitación del arte flamenco, francés e italiano.

      Uno de los más eminentes creadores del Coral Luterano fue Johann Walther, amigo de Lutero.

 

La Contrarreforma

       Entre 1545 y 1563 tuvieron lugar las sesiones del Concilio de Trento, destinadas a reorganizar la vida interna de la Iglesia Católica y reafirmar y defender su doctrina tradicional frente al avance de la Reforma.

      En lo musical surgió la necesidad de componer cantos religiosos límpidos y puros de manera tal que las palabras fuesen claramente entendidas por los fieles.

      Este movimiento de la Iglesia Católica se conoce con el nombre de Contrarreforma y con él se quiso glorificar la religión.

 

FORMAS MUSICALES DEL RENACIMIENTO

       Muchas fueron de vida efímera. Otras han perdurado a lo largo de los siglos, adecuándose a la estética y procedimientos técnicos de la época en que fueron concebidas.

      Tal es el caso de la Misa: esta forma musical ha evolucionado a través del tiempo. Es muy diferente la Misa que Palestrina dedicó al Papa Marcello de la ‘Misa Solemne’ de Beethoven.

      Por último, hay que tener en cuenta que los compositores han expresado sus ideas musicales a través de instrumentos, voces humanas o combinando voces e instrumentos.

 

RENACIMIENTO

Música Instrumental

Música Vocal

1. Preludio

6. Misa

2. Tocata

7. Motete

3. Variación

8. Madrigal

4. Fuga

9. Frottola

5. Suite

10. Coral

 

11. Anthem

 

12. Chanson

 

Formas Instrumentales

  1. Preludio: pieza breve escrita en un solo movimiento, y de estructura libre, que se ejecuta antes de otra obra importante.
  2. Toccata:  forma musical en un solo movimiento, de carácter vivaz y para instrumentos de teclado, en la que los compositores recurren a la fantasía y a la improvisación.
  3. Variación: más que una forma de composición, es un recurso técnico que utilizan los compositores y que consiste en modificar o ‘variar’ un tema (melodía) dado. Se utilizó en las siguientes formas:  Canzona, Passacaglia, Chacona, Basso ostinato.
  4. Fuga: es la forma polifónica de composición más importante y elaborada de las obras en estilo imitativo. La fuga alcanza su apogeo en tiempos de Johann Sebastián Bach. Cada fuga tiene una estructura diferente, pero, generalmente, una voz expone un tema breve, que pasa a otra mientras la primera ejecuta un contrapunto.   Elementos de la Fuga:

-         Sujeto: diseño melódico de carácter definido.

-         Respuesta: imitación del sujeto.

-         Contrasujeto: diseño contrapuntístico que se oye junto con la respuesta.

-         Divertimento: motivos que aparecen intercalados entre las apariciones del sujeto.

-         Estrecho: aparición simultánea de varias voces.

-         Pedal: nota tenida durante varios compases.

  1. Suite: es una sucesión de danzas de procedencia y carácter diferentes, con distinto

ritmo pero igual tonalidad. Las cuatro danzas que constituyeron la forma básica de la suite fueron:

NOMBRE DE LA DANZA

PROCEDENCIA

CARÁCTER

Alemanda

Alemania

Movimiento moderado

Courante

Francia

Movimiento rápido

Sarabanda

España

Movimiento lento

Giga

Inglaterra (Escocia)

Movimiento muy vivaz

 

Otras danzas podían alternar con las precedentes según la necesidad y gusto del compositor.

NOMBRE DE LA DANZA

PROCEDENCIA

CARÁCTER

Bourré

Francia

Movimiento moderado

Minuet

Francia

Movimiento moderado

Passpied

Francia

Movimiento rápido

Gavota

Francia

Movimiento moderado

Siciliana

Italia

Movimiento moderado

 

Formas Vocales

  1. Misa: es la más antigua de las grandes formas musicales. Tuvo origen en la Edad Media. Consta de dos partes y cada una de ellas, de los siguientes números:

 

PROPIO
ORDINARIO

Se adecua a las diferentes festividades

Números invariables

Introito

Kyrie

Gradual

Gloria

Aleluya

Credo

Secuencia

Sanctus (Benedictus)

Tracto

Agnus Dei

Ofertorio

 

Comunión

 

De estas dos partes de que consta la Misa, los compositores han puesto música al texto correspondiente al Ordinario, llamada “Misa Musical”.

 

  1. Motete: obra musical escrita sobre un texto religioso, en forma polifónica, generalmente a tres voces. Las voces se llaman: Discantus – Contralto – Tenor. A capella.
  2. Madrigal: Primitivamente monódico, luego polifónico. Se compuso para voces solas, resultando una obra a capella, de asunto profano, y para voces e instrumentos (madrigal acompañado).
  3. Frottola: forma de polifonía sencilla, generalmente a cuatro voces. Relato amoroso y a veces humorístico.
  4. Coral: canto sacro que canta el pueblo en la iglesia protestante. Procede de: melodías de la liturgia cristiana, canciones populares y creaciones de Lutero.
  5. Anthem: se cantan en iglesias protestantes de Inglaterra; similar al motete, con texto en inglés, a veces, acompañado con órgano.
  6. Chanson: primitivamente monódica, luego polifónica. A veces de carácter descriptivo. Con acompañamiento instrumental. Se cultivó en Italia y Francia.