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POLIFONÍA EN LA EDAD MEDIA

Generalidades

            Mientras que la Filosofía, la arquitectura y la plástica se habían desarrollado a través de los siglos sobre la base de los modelos heredados de la antigüedad, la música se manifestó durante mucho tiempo mediante expresiones elementales, porque careció de los antecedentes de las otras artes.

            Durante los primeros siglos  la música estuvo ligada al culto religioso. Su introducción en la Iglesia permitió que se conservara y desarrollara.

            Por otra parte, surgieron manifestaciones de una música popular, profana, no tolerada en el templo por su origen pagano, y considerada una diversión inferior, que no mereció figurar en los archivos de la época y se perdió en su mayor parte, excepto la que pudo subsistir gracias a la tradición popular.

            Los músicos, en su inquieta búsqueda de efectos sonoros, hallaron algo muy importante en la historia del arte musical: la polifonía (poli= muchos; fonía= sonidos).

Aparición de la polifonía (siglo IX?)

            Es muy difícil poder precisar la fecha en que la polifonía aparece en el mundo occidental. Probablemente haya existido a partir del siglo IX, pero en forma embrionaria; se dio de manera no organizada y nunca se practicó como un procedimiento consciente. A esta embrionaria polifonía se la denominó ‘heterofonía’.

            Scotto Erigena, el monje Hucbaldo y Guido D’Arezzo dieron las primeras noticias acerca de este procedimiento, que consiste en la superposición de voces o líneas melódicas.

Polifonía primitiva

            Durante casi diez siglos en la Iglesia se cantó al unísono (monodia).

            Como hemos dicho, la polifonía primitiva fue muy rudimentaria. En primer lugar, se realizaron las primeras combinaciones con dos voces simultáneas (DIAFONÍA).

            Cada voz entonaba una melodía diferente: una, el tema litúrgico gregoriano obligado; la otra, la melodía que resultaba de cantar sonidos a distancias de cuartas y a veces de quintas inferiores a aquélla.

            Como los sonidos se representaban con ‘puntos’, al colocarse uno debajo de otro se dio el nombre de ‘contrapunto’ a la nueva melodía.

            Este procedimiento se llamó ORGANUM y era totalmente dependiente de la línea melódica superior, ya que, invariablemente, se movía en paralelo. Este procedimiento se difundió rápidamente por toda Europa, conservándose, a la vez, la práctica del canto al unísono, según la tradición.

            También se practicó el DISCANTUS en el que se utilizaba el movimiento contrario de voces (siempre sobre una melodía tomada del gregoriano).

 

Otras formas de polifonía primitiva:

CONDUCTUS: aparece cuando el compositor elaboraba la melodía de base y a ella le superponía voces diferentes (dos y tres voces). Empleó textos religiosos, pero no litúrgicos; no recurría al tema gregoriano, sino a otro independiente, elaborado por el compositor.

GYMMEL (gemelo): las dos voces se movían por terceras paralelas.

FAUXBORDÓN: se cantaba a tres voces

MOTETE: nos referimos aquí al primitivo motete. Consistía en un tenor con texto litúrgico y otra voz superior que cantaba otro texto, o sea, que se superponían DOS VERSOS distintos. De ahí provendría el término ‘Motete’, derivado del francés ‘MOTS’= palabras.

Con el tiempo, al motete latino –porque se cantaba en latín- se le agregó un texto en francés, y más tarde, la música que cantaba el tenor fue ejecutada por el órgano, cantándose solamente la voz superior.

El motete francés (primitivo) se diferenció del latino por el uso de temas con ritmo danzable y textos profanos.

El motete se difundió también en la música profana, alcanzando un grado de desarrollo en el pueblo tal que se cantaba en el ámbito familiar. Fueron también preferencia de los compositores que realizaron motetes a dos, tres, cuatro y más voces.

Movimientos musicales en los que se desarrolló la polifonía (siglos XII, XIII, XIV, Princ. S. XV).

Ars Antiqua (arte antiguo): movimiento musical surgido en Francia a partir de mediados del siglo XII y que se extendió hasta fines del siglo XIII.

Más precisamente, se denominó así a la polifonía de los siglos XII y XIII (ORGANUM, MOTETES Y CONDUCTUS), que se desarrolló en la Escuela de Notre Dame de París, en la que fueron figuras sobresalientes Leonino, Perotino (que elevaron la calidad artística de los motetes) y Robert de Sabilón.

Hubo hombres cargados de erudición, que agregaban a sus conocimientos musicales otros provenientes de sus conocimientos matemáticos.

Fueron los teóricos de aquel momento los que codificaron los medios de que se valían los compositores para escribir sus obras.

Entre ellos: Juan de la Garlandia, Jean de la Croix, Francón de Paris, y Francón de Colonia.

Ars Nova (arte nuevo): desde los primeros años del siglo XIV hasta los primeros años del siglo XV.

El término aparece por primera vez en un tratado de Philippe de Vitry (1320). Surgió para diferenciarlo del Ars Antiqua, y en él, de Vitry establece las diferencias de carácter técnico entre este arte nuevo y aquel arte antiguo.

El Ars Nova elaboró especialmente el motete, independizándose del órganum y del conductus.

Tuvo una amplia acogida en Italia y en Francia.

Principales figuras: Francesco Landino, Giovanni de Cascia, Jocopo da Bologna son los más ilustres representantes italianos; igualmente lo fue para Francia Guillaume de Machaut.

Escuela Franco – Flamenca: en el transcurso del siglo XV, fue un período maravilloso para el desarrollo del arte polifónico representado por músicos formados en la región de Flandes (norte de Francia, Holanda y sus dependencias, todo el ducado de Borgoña y Luxemburgo).

La música polifónica siguió evolucionando, hasta que, pronto, se llegó a escribir a cuatro voces: a la melodía dada se le opusieron otras tres voces.

A este siglo (XV) se lo distingue como el de la MÚSICA FLAMENCA, por ser holandeses los compositores que la practicaron con más talento.

Escribieron a cuatro voces para coro mixto, y, mediante ingeniosos artificios polifónicos, lograron superar todo lo que se había logrado hasta entonces en el arte musical.

Guillaume Dufay (1400-1474) y Gilles Binchois fueron los compositores que representan el período de transición, entre el Ars Nova y la Escuela Franco – Flamenca.

A Dufay lo sucedió Josquin Des Prés (1450-1521), quien ha sido, posiblemente, el más distinguido: a él se deben treinta y dos misas que constituyen “la fuente del arte de Palestrina, Lassus y Victoria”.

Otro representante: Jacobo Obrecht.

Contemporáneo de Josquin des Prés fue Jean Vau Ockeghem (1440-1495), músico de la capilla de Carlos VII de Francia, quien creó el término “a capella” (1460).

Con su obra se inicia el Renacimiento musical.

En cuanto a la música sacra:

Llegaron a un punto de difícil acceso para la masa de los fieles: era música para nada sencilla.

De ahí derivó luego la denominación de arte BARROCO o recargado, término que se aplicó también a la pintura, a la literatura y a la arquitectura.

La notación proporcional (ORIGEN DE LA POLIFONÍA)

            Cuando nació la Polifonía y hubo que coordinar entre las distintas líneas melódicas del contrapunto polifónico, fue necesario fijar la duración exacta de cada sonido, y esto se hizo a través de las figuras, que tenían un nombre distinto al que hoy conocemos.

            Las figuras se delinearon hacia el siglo XIV, cuando se entró en la polifonía compleja del Ars Nova. Anteriormente, no existían en el canto gregoriano; el sistema era libre, y cada compositor daba las indicaciones de cómo se debían ejecutar los organums.

            Los primeros cuatro signos utilizados para indicar la duración de los sonidos fueron: la doble longa (máxima), la longa, la breve y la semibreve.