..: Edad Media: Monodia Cristiana >>

        

Video - Audio

..: Edad Media: Monodia Profana  >>

         

 
...: Edad Media: Polifonía Medieval

Más temas

MONODIA CRISTIANA MEDIEVAL

            Los primeros años del Cristianismo se presentan como un período poco claro y particularmente difícil.

            A partir de la segunda mitad del siglo II comienzan a aparecer, en el horizonte romano, los primeros síntomas de la gran crisis del siglo III que desembocarán en la caída del Imperio Romano de Occidente.

            La reconstrucción histórico – cultural del momento se hace ardua, por la carencia de fuentes con que se cuenta y por lo confuso del período.

            La formación del canto cristiano se origina en diversas fuentes:

-         la tradición del canto judío,

-         el conocimiento de algunos aspectos de la música griega,

-         la influencia de tradiciones locales, como la galo – céltica, la mozárabe (es decir, la de los cristianos que vivieron entre los moros de España y mezclados con ellos) y la ambrosiana.

El establecimiento de la libertad de cultos que instituye el Emperador Constantino en virtud del Edicto de Milán en el año 313, favorece el desarrollo de las primeras manifestaciones musicales.

Formas primitivas del canto cristiano:

Fueron:

-         los salmos: dieron origen a la salmodia. Eran una especie de canturreo, de reiteración de fórmulas, que no llegaban a ser melodías. La antífona y el responsorio fueron formas derivadas de la salmodia. El canto entre un solista y el coro era el canto responsorial, y el canto en el que alternaban dos coros se llamó antifonal.

-         los himnos: dieron origen a la himnodia. Escritos en prosa y luego en versos que constituían estrofas, desarrollaban temas religiosos. Se deben a San Efrém (siglo IV) los primeros himnos que se conocen. San Ambrosio, de paso por Oriente, habría tomado conocimiento de esta forma; se le atribuyen más de sesenta himnos, de los cuales sólo cinco parecen ser auténticos.

-         el lectio: referido a la liturgia cantada.

 

Canto Ambrosiano

      La primera figura importante del canto cristiano es San Ambrosio, obispo de Milán (no llegó a ser Papa) desde 374 a 397 (siglo IV).

      Sus aportes más importantes:

-         la occidentalización de la música,

-         la introducción del canto antifonal y la reducción de las melodías al ámbito de los modos denominados, posteriormente, auténticos (modos griegos).

Pero, por sobre estas tres contribuciones sobresalen sus himnos. De ellos, el más conocido es el “Tedeum Laudamus”.

            Por un error de interpretación, en la Edad Media se mantuvo el nombre de modos griegos, pero se cambió la nota con la cual se iniciaban: el dórico griego comenzaba en la nota MI y el dórico ambrosiano en la nota RE.

Canto Gregoriano

Origen:

            El canto gregoriano tiene un doble origen:

-         Litúrgico y, en parte, musical, de la antigua sinagoga judía; sobre todo el canto de los salmos.

-         El sistema teórico – musical de los griegos, que luego tomaron los romanos.

Reconoce en su elaboración cuatro etapas:

-         1ra. Etapa: FORMACIÓN: se extiende desde el Edicto de Milán hasta la época de San Gregorio I, Papa desde 590 hasta 604 (fines del siglo VI – Princ. siglo VII).

-         2da. Etapa: DIFUSIÓN: se extiende hasta el siglo XIII.

-         3ra. Etapa: DECADENCIA: desde el siglo XIII hasta el XIX (por el desarrollo de la polifonía).

-         4ta. Etapa: RESTAURACIÓN: siglos XIX y XX.

Se atribuye a San Gregorio cantidad de reformas e innovaciones:

-         la creación del Antifonario, es decir, la recopilación de los cantos de la Iglesia;

-         la creación de la Schola Cantorum en Roma;

-         ciertos intentos de notación;

-         la composición de algunas melodías;

-         el agregado de cuatro modos “plagales”, diferenciándolos de los “auténticos”, y

-         la fijación casi definitiva de la misa latina.

Estilos del canto gregoriano

      La melodía del gregoriano reconoce tres estilos diferentes:

-         Estilo silábico: es aquel canto en el que a un sonido corresponde una sílaba del texto.

-         Estilo neumático: a una misma sílaba corresponden dos, tres o cuatro sonidos diferentes.

-         Estilo melismático: a una sílaba corresponden muchos sonidos. Es el caso del Aleluya, ya que cualquiera de sus tres vocales puede ser entonada pasando por muchos sonidos diferentes.

Tropo: es la intercalación de un texto y una música dentro de un fragmento del canto gregoriano.

Secuencia: es la intercalación de un texto en las notas del melisma final del Aleluya. Ha sido el estilo melismático el que ha dado origen a estas dos formas del gregoriano.

LA MISA

      La forma y definición de la Misa fueron muy lentas. Las partes que han quedado sin sufrir modificaciones desde la Edad Media son: el ORDINARIO y el PROPIO.

Pertenecen al ORDINARIO:

-         Kyrie eleison: canto de misericordia que significa “Señor, ten piedad de nosotros”.

-         Gloria: es un himno angélico.

-         Credo: símbolo de la fe.

-         Sanctus: canto de júbilo.

-         Agnus Dei: quiere decir “Cordero de Dios”.

El PROPIO consta de:

-         Introito: significa entrada.

-         Gradual: se cantaba antes del Evangelio. Actualmente en desuso.

-         Aleluya: canto de júbilo; significa “alabad al Señor”.

-         Ofertorio: momento en que el sacerdote ofrece la hostia y el vino del cáliz.

-         Comunión: canto antifonal.

Canto Mozárabe

            Los cristianos estaban en período de volver a reconquistar España, que había sido completamente dominada por los moros. Desde el siglo VII, VIII, comienza la reconquista española que duró muchos siglos (hasta principios del siglo XVI).

            Se llamó canto visigótico o mozárabe al canto que se origina en la época de la reconquista. (Aclaramos que una de las ‘tribus’ de los bárbaros que llegaron a la península Ibérica fueron los visigodos; los godos llegaron a Italia).

            Los antifonarios o códices que existen son muy antiguos (siglos IX, X). En la Catedral de Toledo hay una buena cantidad de estos Antifonarios. Lamentablemente, este repertorio está prácticamente perdido porque los códices están anotados en notación ariastemática (sin pauta o línea que precise la altura exacta de los sonidos), y no pueden precisarse bien los intervalos.

            Después de la imposición de la liturgia romana en España (hacia el año 1000, aproximadamente), estos códices no fueron copiados en notación cuadrada, que era la que precisaba los intervalos por medio de las líneas y espacios.

            Al no quedar copia del canto mozárabe en pauta definida ese repertorio, hoy en día, se perdió; no podemos saber cómo son las melodías. Lo increíble es que están anotadas, pero nadie sabe cómo se cantaban.

            Existe un libro que se llama “El Canto Mozárabe” de Casiano Rojo y Germán Prados, dos benedictinos españoles (1929), que es el único estudio profundo que hay sobre canto mozárabe.

            En ese estudio hay veintiuna melodías que se han podido rescatar, porque aparecen en un antifonario del siglo XVI, atribuido al cardenal Cisneros (España), quien ordenó estas melodías y las copió en notación cuadrada. Por eso se sabe con seguridad que esas son las melodías que figuran en los códices antiguos.